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Trasplante de utero FIV Valencia

Lo que hasta no hace mucho era una idea galáctica, ya se palpa como una realidad. Mujeres que han nacido sin útero, o éste les ha sido extirpado, pueden contemplar el trasplante de útero no como algo que empieza a “tomar forma”, sino como casi una realidad formal.

Para considerar exitoso un trasplante de útero éste debe ser capaz de conseguir su cometido: llevar una gestación hasta el momento más cercano posible a la fecha probable de parto o, cuanto menos, más allá de la semana veinticuatro. Ello aún no se ha conseguido. Pero en el transcurso de los siguientes 12-24 meses, puede ser un hecho: el principal grupo médico que dedica sus esfuerzos al trasplante de útero es el del doctor Mats Brannstrom, en el Sahlgrenska University Hospital de Gothenburg (Suecia); actualmente hay siete pacientes intervenidas por ellos, receptoras de útero, a la espera de recibir los embriones criocongelados procedentes de sus propios ovocitos.

Dicho grupo médico apuesta por las donaciones de útero procedentes de donantes vivas. Hasta la fecha han realizado nueve trasplantes, siendo rechazado el útero en dos pacientes. En cinco de ellas, el útero procedía de su propia madre.

Tras un exhaustivo estudio médico y de compatibilidad donante/receptora, se programa la cirugía. En primer lugar, se extrae el útero de la donante, y parte de su aporte sanguíneo (arteria y vena uterina) y sistemas de fijación en la pelvis. Simultáneamente, el equipo quirúrgico de la receptora prepara la zona donde implantar el útero. Las cirugías realizadas han tenido una duración de entre 5 y 11 horas en las donantes, y de unas 4 horas en las receptoras. Con el paso del tiempo y la experiencia acumulada, se espera que los tiempos quirúrgicos se reduzcan considerablemente.

El nuevo útero será extirpado después de un máximo de dos gestaciones.

FIV Valencia: trasplante de útero

Todo ello se realiza bajo terapia de inmunosupresión en la receptora, con objeto de evitar el rechazo del órgano trasplantado.

La principal crítica desde el punto de vista ético es que no se trata de un trasplante para salvar una vida; todo tipo de cirugía puede tener complicaciones a corto/largo plazo, y especialmente en la donante de útero, ésta alcanza un grado de complejidad considerable.

Por otra parte, se desconoce cómo se comportará el útero trasplantado durante la gestación (aunque experimentos realizados en ratas son alentadores en este respecto).

 

En el año 2000 en Arabia Saudí, y en 2011 en Turquía, se llevó a cabo un trasplante de útero, procedente de donante muerta. En el primero de ellos, la paciente sufrió un rechazo del órgano tres meses después; en el segundo, la paciente consiguió dos gestaciones, que se detuvieron espontáneamente de forma precoz.

Asímismo, existen indicios de que el primer trasplante de útero de la historia, fue realizado alrededor de 1930 a la artista danesa Lili Elbe (quien falleció unos meses después de la intervención, debido a complicaciones relacionadas con la misma).

 

Se abre una puerta a una nueva realidad, en el universo de la reproducción humana.

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