Dar vida es una de las aspiraciones más naturales, humanas y elevadas de las personas. En el marco de la pareja se añade el deseo y la satisfacción de ver el fruto de la unión y amor de ambos miembros.
Tener descendencia es una opción personal que consideramos como un derecho natural que ejerceremos cuando creamos llegado el momento. Sin embargo, a veces estas expectativas no se cumplen y se transforman en una meta costosa y difícil donde no conservamos el control. La incapacidad de concebir de manera natural y voluntaria, genera un impacto emocional que nos obliga a realizar ajustes en nuestro autoconcepto y nuestro proyecto de vida.
Los tratamientos de reproducción asistida (TRA) suponen una alternativa de recuperación de la iniciativa y una vía de esperanza. No obstante, tan pronto empezamos a considerarlos como opción, sobrevienen otras dificultades.
La sorpresa ante la infertilidad inesperada, las dudas que se nos genera, los sentimientos penosos (inadecuación, rebeldía, duelo), toda la información que hay que procesar relativa a los TRA, las decisiones que hay que adoptar, las elecciones que hay que hacer… se traducen en muchas ocasiones en ansiedad, angustia y a veces hasta en depresión.
Los pacientes deben saber que no están solos en este camino. En FIVValencia van a contar no sólo con toda la tecnología más avanzada sino también con un equipo humano, perfectamente cualificado, todos ellos conscientes de la importancia del elemento emocional en el desarrollo y éxito de los diferentes tratamientos y entrenado para dar respuesta a las demandas que puedan surgir en el curso de los mismos. Además, desde el gabinete psicológico podrán recibir apoyo específico y entrenamiento en técnicas concretas para paliar y superar los diferentes inconvenientes psicológicos que puedan aparecer.
Entre otros podemos ayudarte a:
• Aprender a relajarte y calmar así la ansiedad, manteniendo una actitud positiva de colaboración y participación en el tratamiento.
• Valorar alternativas y adoptar decisiones, reforzando las elecciones que hagas.
• Verbalizar tus sentimientos y expresar tus dudas.
• Controlar tus pensamientos negativos y recurrentes.
• Centrarte en los aspectos positivos.
• Recuperar el control y el protagonismo en la aventura de tener descendencia.
