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La medicación en un tratamiento de reproducción asistida

La medicación en un tratamiento de reproducción asistida consiste en a la administración subcutánea de unas hormonas, que de forma natural se fabrican en nuestro organismo para potenciar el crecimiento de varios folículos en los ovarios o para inducir la ovulación en un momento determinado.

Normalmente son las propias pacientes quienes se auto-administran esta medicación porque la presentación de estos medicamentos así lo facilita (son en unos dispositivos, tipo plumas o bolis, precargados para la inyección subcutánea).

Las enfermeras le dan toda la información necesaria y comprueban que las pacientes saben usar el dispositivo.

Así mismo se le proporcionan unas gráficas donde se indica el díaa y la dosis a administrar. Además ellas mismas pueden comprobar si lo han hecho correctamente observando si :

– El émbolo ha bajado y el pulsador ha vuelto a su posición original

– Que la ventana donde indicaba la dosis ha vuelto a 0.

No suele haber prácticamente reacciones a la medicación, como mucho alguna de tipo local en la piel como pequeños hematomas muy superficiales o un leve enrojecimiento en el lugar de la administración. Para minimizar estas molestias sugerimos a las pacientes una ingesta adecuada de líquidos, la aplicación de frio en la zona enrojecida o incluso la aplicación de una pomada para aliviar los síntomas dérmicos.

En el caso de que se precisen varios fármacos, aunque no es lo recomendable, se puede mezclar medicación, para que a la hora de administrar sea sólo a través de un pinchazo pero solo en ciertas situaciones concretas y siguiendo las indicaciones del personal sanitario.

Solo en caso de que se hubiera prescrito una dosis excesiva podría llegar a desencadenarse un (SHO) síndrome de hiperestimulación ovárica, aunque es muy poco frecuente.

Por eso en FIV-V los tratamientos están personalizados para adaptarnos a las necesidades de cada paciente y ajustarlas en base a las respuestas de sus ovarios.

Consejos para la administración:

Aconsejamos que la administración se produzca siempre más o menos a la misma hora más que nada para que haya regularidad y así evitar olvidos, aunque no habría ningún problema si hubiera ocasionalmente 1-2 horas de variación.

Pero existe una excepción: la administración de la HCG en la que el horario debe ser estricto para la posterior punción folicular.

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