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Hacia una clínica libre de Síndrome de Hiperestimulación Ovárica

El Síndrome de Hiperestimulación Ovárica (SHO), es una complicación grave y potencialmente fatal de las técnicas de reproducción asistida, se estima que se puede presentar en 1-4% de los ciclos de estimulación. En su forma más severa puede alterar la función renal, hematológica y pulmonar, requiriendo la mayoría de las veces un manejo intrahospitalario intensivo.

El origen de este fenómeno se encuentra estrechamente ligado a la producción de un gran número de folículos y a la administración concomitante de hCG para producir su maduración final en los ciclos de fecundación in vitro.

Muchas estrategias han sido empleadas para minimizar/prevenir este síndrome; sin embargo a tenor de lo expuesto en el párrafo anterior una cuestión salta a la vista; si la administración de hCG es la directamente relacionada con la aparición de este síndrome, ¿es posible sustituirla por otro medicamento que no lo ocasione? La respuesta es que sí es posible.

Desde hace casi una década, nuestro grupo ha venido perfeccionando un protocolo personalizado destinado a eliminar este síndrome, los primeros ensayos fueron encabezados por el Dr. Dolz (Director Médico de FIV VALENCIA) y posteriormente la técnica se ha ido perfeccionando con la colaboración y estudios posteriores diseñados conjuntamente con el Dr. Castillo, como ha quedado plasmado en numerosas publicaciones científicas (1-6).

Los lineamientos generales de este protocolo son los siguientes:

Identificación de la paciente en riesgo de presentar el Síndrome de Hiperestimulación Ovárica. Fundamentalmente basada en una minuciosa ecografía transvaginal que nos indique la reserva ovárica, es decir el potencial de una mujer para producir una cantidad “x” de folículos. Este paso es crucial ya que una vez identificada la paciente proclive a producir una alta cantidad de folículos, se le asigna el protocolo adecuado.
Personalización del protocolo de estimulación. A este grupo de pacientes se le designa el protocolo basado en el uso de los antagonistas, además la dosis de gonadotropinas (FSH) empleadas son disminuidas para obtener un número adecuado de óvulos pero sin incrementar el riesgo de SHO.
Sustitución de la hCG por un “bolo” de agonista GnRH para maduración final. Este fármaco (agonista de GnRH) así empleado ha demostrado eliminar/disminuir drásticamente la aparición de SHO (7).
Se transfiere un único embrión en estadío de blastocisto. El objetivo es establecer un embarazo único y de esta forma se elimina la aparición de la forma tardía del SHO que está asociada al embarazo múltiple. Como alternativa se pueden asimismo congelar todos embriones resultantes para transferirlos posteriormente.
Esta estrategia conjuntamente con un soporte de fase lútea adecuado y también individualizado, consigue el objetivo de gestación única, sin SHO.

Este protocolo es el fruto de una estrategia iniciada el año 2002, y que se ha ido perfeccionando conjuntamente con la optimización de nuestro laboratorio lo cual nos permite hoy en día obtener embriones en estadios avanzados (blastocisto) o una óptima vitrificación de embriones. Además, hemos ido compartiendo y enriqueciendo este protocolo con la incorporación del Dr. Castillo en el Grupo de Interés de Copenhague que reúne connotados especialistas internacionales sobre el tema; producto de estas reuniones se han publicado numerosos artículos científicos y guías prácticas en prestigiosas revistas médicas así como ponencias en diversos países que han contado con la participación de especialistas de nuestra clínica, haciendo que esta estrategia se esté incrementando en todo el mundo (especialmente en Europa) y se haya convertido en el protocolo de elección para la estimulación ovárica en las donantes de óvulos. Debido a la gran experiencia de nuestro equipo en este tema, prestigiosas revistas científicas solicitan la participación de nuestros especialistas como revisores de las publicaciones médicas que van apareciendo sobre el tema.

Nuestro objetivo sigue siendo el mismo: sembrar una vida sana y además… sin Síndrome de Hiperestimulación Ovárica.

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